Mitos sobre los perros potencialmente peligrosos - Apasos Vitoria

Los perros PPP son muy agresivos…???

Es totalmente falso. Los perros PPP se consideran peligrosos por su fuerza y su musculatura, así como por el porcentaje de daños registrados en centros hospitalarios. No obstante debemos tener en cuenta que esta es una cifra poco orientadora, teniendo en cuenta que las heridas de perros pequeños no suelen terminar en centros clínicos y completando así la estadística.
Desgraciadamente, muchos de ellos son educados para las peleas, por lo que se vuelven agresivos y desarrollan problemas psicológicos, de ahí viene su mala fama. Pero la verdad es que si los educas bien no van a ser más peligrosos que cualquier otro perro.

A los perros ppp se les bloquea la mandíbula al morder…???

Falso. Este mito está provocado de nuevo por la fuerza que tienen este tipo de perros. Debido a la musculatura poderosa que tienen, cuando muerden puede parecer que tienen la mandíbula bloqueada, pero pueden volver a abrir la boca como cualquier otro perro, simplemente es que no quieren.

¿Conlleva un perro ppp conductas agresivas innatas?

Falso. en aquellas situaciones en que perros ppp muestran agresividad, es únicamente al aprendizaje recibido.

¿La conducta canina viene marcada por la interacción entre el Genotipo y el ambiente?

Analizaremos primero el Genotipo canino. Los genes heredados de los padres tienen una influencia indiscutible en los rasgos físicos del perro, sin embargo no ocurre lo mismo con los rasgos de conducta. Los genetistas han llevado a cabo estudios en los que se ha demostrado que los rasgos de conducta se heredan genéticamente en una proporción próxima a cero por lo que prácticamente no son hereditarios, a diferencia del factor miedo, que tiene una heredabilidad mayor. Sin duda alguna, el miedo puede ser fuente de agresiones y además de gran peligro, ya que una agresión por miedo puede ser muy fiera al poner en peligro la misma supervivencia del animal, sea cierto o no que su vida peligre, basta que él lo interprete así. Es tarea de los criadores y clubes de razas controlar la cría y eliminar de ella los ejemplares con conducta miedosa. No hace falta decir que el miedo, como factor imprescindible para la supervivencia, existe en todas las razas, pero su exceso no es típico de razas concretas, sino de individuos concretos, muy alejados del equilibrio entre estímulos y respuestas u “homeostasis sensorial” por su exceso de miedo. Así pues, llegamos a una conclusión clara: la agresividad no depende de la genética, sino de la experiencia/aprendizaje.

Tras analizar el tema de la agresividad llegamos a la clara conclusión de que todos los perros muerden, de la misma manera que todos los niños saben golpear, y que lo que hace a un perro morder en situaciones en que no debería hacerlo es únicamente el aprendizaje. Como muestra de ello basta mirar las estadísticas para comprobar que las muertes provocadas por ataques de perros están mayoritariamente provocadas por perros no catalogados como “potencialmente peligrosos”. Pero ¿de quién aprenden la conducta agresiva? Puesto que los perros pasan un período muy corto con la madre y hermanos y son separados de estos a muy temprana edad no es difícil deducir que ese aprendizaje viene dado por el ser humano, bien sea de forma consciente o por ignorancia. Así, y mediante argumentos científicos, queda patente que la conducta agresiva de un perro deriva de la mala praxis del propietario y no de unas características raciales o filogenéticas.

Por tanto, ¿existen perros potencialmente peligrosos?

Por supuesto; todos aquellos perros con un peso o fuerza suficiente como para causar daños, lo que engloba a casi todas las razas y mestizos. Si añadimos aquellas razas capaces de causar lesiones en niños pequeños nos vemos obligados a añadir a TODAS las razas caninas y mestizos que existen.